¿Quién diría que Malú pondría entonación a los primeros versos de este ensayo? ¿Quién diría que cada palabra escrita se vería respaldada por el título de una canción?
“Ciudad de papel” se presenta como una metáfora reivindicativa que conecta los orígenes de los medios de comunicación en su propósito de búsqueda de conocimiento, conservación y transmisión de saberes, estableciéndolos como un pilar fundamental en el desarrollo e interacción del individuo con su entorno.
El presente ensayo pretende agradecer y englobar los conocimientos recibido en el curso 2019/2020 del Grado de Educación Social, más concretamente de las asignaturas: Intervención Socioeducativa en Problemas de Desadaptación Social, impartida por María Belén Conte de los Ríos; Psicología del Aprendizaje en Contextos Socioeducativos, por María Eugenia López Barranco; y Ana de las Heras Cuenca, cediendo el espacio de Medios Audiovisuales y Contextos Interculturales, para dar rienda suelta a la exploración de nuestras capacidades creativas como críticas, nutriendo nuestro aprendizaje de contenidos útiles ante la recta final de nuestra salida como educadores/as sociales en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

Por otro lado, me gustaría matizar que Ciudad de papel, no habría llegado a estas líneas de no haberme cruzado con 4 personas totalmente dispares, con objetivos comunes; en un mismo aula, en un mismo grupo, convirtiéndose en mi pequeña familia.
Omar Barriguete Fuentes se destaca como una de las mentes más informadas en el panorama social actual. Su dedicación incansable a la lectura no solo agudiza su capacidad crítica, sino que también le permite desentrañar y razonar cada argumento con una claridad impresionante.
Álvaro Roldán Donaire se esfuerza por empoderar a los estudiantes, alentándolos a expresar sus ideas con confianza y preparándolos para responder a las demandas tanto de sus necesidades educativas como del futuro mercado laboral

Por otro lado Miguel Cabrales Trouillet inspira una actitud crítica que va más allá de la competencia y el individualismo, promoviendo la unión y el sentido de comunidad en cada uno de sus proyectos socioculturales. En estos, la inclusión y la cohesión grupal son fundamentales. Lucía Sánchez Moreno comparte esta lucha, tratando de hacer visible lo aún no visible, formulando y estructurando preguntas en una ciudad de papel, diseñada para servir los intereses de unos pocos. Una lucha que pretende alcanzar más allá del intento, saliendo de la zona de confort.
La ciudad de papel en la que vivimos hoy está construida sobre reglas y criterios en gran parte desconocidos y poco estudiados, que despiertan escaso interés. Esta estructura ofrece respuestas que se resisten a la participación de movimientos cuyo objetivo es luchar contra la privatización de las libertades. Esta ciudad de papel no acoge solo a una o dos personas, sino a una diversidad de personalidades con distintos rasgos y orígenes, formando una cultura donde las diferencias no solo coexisten, sino que también enriquecen.

Una ciudad de papel instantánea en la que un día puede llegar un mensaje, y al siguiente disiparse en el olvido; una ciudad de papel en la que el/la educador/a social comprende que no será una figura de éxitos o medalla, siendo relegada y arrinconada a vivencias y situaciones que vulneran lo emocional y la estabilidad
Una ciudad de papel con origen, pero no fin… en la que el individuo coge protagonismo al despertar…
lecturas recomendadas
El control de los medios de comunicación – Noam Chomsky
Guía Dosta! para combatir los estereotipos sobre la comunidad gitana

















